Cuando empecé a ver que había en el "área de ropa interior masculina" una chica de más de treinta se acerca y me dice: "¿de qué talla buscabas?". "No se, yo creo que tengo un talle 3 o 4, no se, depende de la humedad no?", le digo y reviso lo que hay. "Mmm, yo creo que a vos te va un 4, veo un par de kililines de más ahí", responde la vendedora.
Recontra: bueno, gracias por tu sinceridad...lo que pasa es que, bue, el verano me hace engordar, siempre me caga. Entonces, mostrame un calzoncillo en talle 4.
Vendedora: dale, te lo traigo. Sólo me queda naranja, azul y bordó...jajaja, que mal que mal que te quedaría el bordó.
R: claro, si...¿hace cuanto que laburas acá? Yo pensaba que las vendedoras habían perdido la noción de la sinceridad. Siempre te dicen que todo te queda bien.
V: yo hace unos dos meses que estoy acá, estoy re contenta, no hago nada. Yo estoy acostumbrada a decir la verdad, jajaja. Si te tengo que decir que algo te queda mal, te lo digo. R: O sea, que si me tenes que decir que estoy remal vestido, me lo decis.
V: Sabes que sí. A vos, nada te combina con nada.
R: ah bueno, pensé que me ibas a decir que algo zafaba...
V: ...no, no zafa nada, no se, es como que tenes cero look ¿Qué querés que te diga? Volvamos, te tengo éste azul, no creo que te pongas el naranja o el bordó. Che, pero no seas pijotero, gasta un poco más. No mires ofertas todo el tiempo.
R: Gracias, pero yo hago lo que se me canta, no hace falta que me digas "pijotero" piba.
V: Está bien, perdoname, pero si te guias por las ofertas...
R: ...escuchame, ¿vos no te das cuenta que así perdés ventas? No tenés que bardear al cliente, eso es básico.
V: ¿Y a mi que me importa? Nunca me van a echar de acá, soy muy buena, y aparte estoy de novia con el dueño.
R: ¿Con el viejo de allá? Puff, haberlo sabido antes...
V: No te hagas el vivo, dale, ¿el azul o el bordó? Acordate que el bordó te va a hacer medio mariconsón...
R: ¿sabés qué? Metételo en el orto...
V: No, no, no, pero no te bancas un chiste querido!











